Decisiones judiciales en contextos de escasez. SEROS y un nuevo round entre Derechos y Democracia
Publicada el 12 de Abril de 2025 acá: Decisiones judiciales en contextos de escasez y el 13 de Abril de 2025 acá: Decisiones judiciales en contextos de escasez - Últimas Noticias: El Chubut
En
las últimas semanas asistimos en la provincia del Chubut a un nuevo round en la
pelea histórica entre derechos y democracia, protagonizada en esta oportunidad
por un juez y el gobernador de la Provincia.-
En
el caso, el Juez Santiago Martín Huaiquil emitió un fallo que obliga a la Obra
Social SEROS a cubrir una cirugía de feminización integral que, según
informaron los responsables de la entidad, impactaría seriamente en sus cuentas,
atento a la magnitud de su costo. A modo de ejemplo, el gobernador Torres
sostuvo que el costo de la operación exigida supera los tratamientos
oncológicos más onerosos.-
No
será objeto de estas líneas discutir la letra de determinada norma, como forma
de justificar esta intervención judicial, ni mucho menos analizar la
intervención de los abogados que representaron a las partes en el proceso.-
Me
limitaré a evaluar que hay un juez que sostiene que un ciudadano tiene un derecho,
por un lado, y representantes mayoritarios de la comunidad que dicen que la
garantía de ese derecho pone en riesgo los derechos del resto de los ciudadanos,
por el otro.-
En
definitiva, el problema no es la legitimidad del reclamo sino quienes son los
que deben establecer prioridades en un escenario de escasez.-
Entiendo
que todos (o al menos una buena parte) de los ciudadanos estaríamos de acuerdo
que las cuestiones de moral pública (es decir aquellas que exceden a la vida
privada) deben tomarse mayoritariamente.-
Entiendo
asimismo que todos (o al menos una buena parte) de los ciudadanos estaríamos de
acuerdo que un derecho en cabeza de una persona actúa como “carta de triunfo”
(siguiendo a Ronald Dworkin) frente a decisiones mayoritarias.-
De
esta manera, el sistema garantiza que aquel que considere que un derecho se
encuentra avasallado por una decisión mayoritaria (entiéndase por tal aquella
tomada por representantes elegidos por una mayoría), puede acudir a un juez
para que haga prevalecer su “carta de triunfo”.-
La
pregunta que deviene pertinente frente a casos como el que nos convoca sería
¿qué ocurre en aquellos casos en los que la situación de escasez económica (la
que justificó la política de saneamiento del ISSyS, por caso) adquiere
semejante magnitud que el resguardo de los derechos de quienes acuden al
sistema judicial, pone en riesgo los derechos de quienes todavía no han acudido
a tal sistema?. Cuando la escasez se hace presente de manera general, superando
la casuística que compromete el trabajo del juez de trinchera (con el respeto
de los jueces más cercanos a la resolución de casos individuales).-
En
estos casos, satisfacer plenamente los primeros reclamantes pondrá en riesgo el
derecho de otros, máxime en una situación donde el derecho al libre acceso a la
justicia no se encuentra reconocido de manera igualitaria a todos los sectores
de la comunidad.-
En
estas excepcionales situaciones, es complejo pensar en decisiones individuales
que se ajusten a los niveles de justicia que la crisis global exige.-
Estas
tensiones entre democracia y derechos se reitera periódicamente, siendo la Obra
Social Provincial uno de los campos de batalla más habituales. En otro período
similar al actual, con sentencias que avanzaban peligrosamente contra las arcas
de la entidad, advertí que parte del poder judicial subestima la construcción
de autoridad, que se apoya en la convicción de la comunidad que la existencia
de tal poder garantiza el ejercicio de los derechos consagrados por la
normativa vigente.-
Esta
construcción de confianza es un trabajo cotidiano que a veces se ve
condicionado en los hechos (con las disculpas del caso a los puristas del
derecho) por el contexto político y social. Por ejemplo, es muy probable que
asistiera razón a nuevos actores que acudan al Poder Judicial, luego del
precedente establecido por la sentencia del Juez Huaiquil, a exigir otras
operaciones “feminización integral”, pero si el dinero para afrontar tales
intervenciones no se encuentra en las arcas de la Obra Social, los jueces
sentenciantes habrán no sólo derrochado tinta sino que además habrán rifado el
prestigio del tribunal al que representan.-
Quién
define las prioridades en una comunidad no resulta un tema menor. La democracia
entiende que las mejores decisiones son aquellas que surgen de la deliberación
de todos los posibles afectados (a través de la ficción de la representación
ante la dificultad práctica de encontrar un ámbito para el debate de todos los
ciudadanos). El Poder Judicial responde, en cambio, a criterios justificatorios
muy diversos. En efecto, el sistema judicial se apoya en la creencia que un
juez, gracias a su capacidad y nivel de análisis, va a llegar a buenas
soluciones para el caso propuesto.-
Pensar
entonces que, frente a situaciones de escasez, los jueces son quienes están en
mejores condiciones para establecer prioridades generales es, a mi criterio, un
error.
Bien
podría constituirse el Poder Judicial en el garante de debates razonables para
la resolución de conflictos, brindando las garantías del caso y aun marcando
con severidad los derechos eventualmente vulnerados, pero sin involucrarse en
el “como” garantizarlos, función esta propia de los poderes representativos de
la comunidad.-
Comentarios
Publicar un comentario