¿Dinero es expresión? Los aportantes y la renuncia de Biden
Publicado el 22 de Julio de 2024 acá: ¿Dinero es expresión? Por Mario Bensimón - Últimas Noticias: El Chubut y acá: ¿Dinero es expresión? (suractual.com.ar)
La esperada renuncia del Presidente Joe Biden a su candidatura para obtener la reelección generó distintas especulaciones sobre las causas reales de la dimisión de quién parecía inflexible ante las presiones.
Fueron las encuestas las que convencieron a Biden?,
las opiniones de políticos influyentes?, o fueron las presiones de los
aportantes a la campaña?
Estos últimos, en los Estados Unidos adquieren un
papel muy importante a la hora de analizar los movimientos políticos, tal como
intentaré describir en estas líneas.
La
relación del dinero con la política fue siempre conflictiva, pero en los
Estados Unidos han sido numerosas las discusiones respecto a la posibilidad de
regulación estatal de los aportes privados.
Hay
quienes sostienen que regular los aportes de campaña y poner límites a los
mismos implica limitar la libertad de expresión garantizada por la Primera
Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos que dice: “El Congreso no podrá
hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni
prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de
expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas,
ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios”.
Aportar dinero a un
candidato es para muchos expresar una idea política y, por lo tanto, limitar
esa expresión implica limitar un derecho constitucional.
Luego
del escándalo Watergate se sancionó una ley que intentó regular los aportes
privados en las campañas políticas. La ley estableció límites para los aportes
y exigió la divulgación de las fuentes de financiamiento.
La
ley fue impugnada judicialmente y la Corte Suprema se expidió en el caso “Buckley v. Valeo” [424 U.S. 1 (1976)] invalidando la ley
sosteniendo que: “el concepto de que el gobierno puede restringir el discurso
de algunos miembros de la sociedad con el fin de ampliar la voz relativa de
otros es completamente ajena a
Esta
posición, que aborta cualquier intento regulatorio que intente propiciar
mayores condiciones de igualdad entre los aspirantes a un cargo representativo,
fue sumamente criticada desde los ámbitos académicos. John Rawls sostuvo al
respecto que “es necesario imponer límites en las contribuciones y otro tipo de
regulaciones en la financiación pública de las campañas políticas o de los
gastos electorales para mantener el valor equitativo de las libertades políticas”
(John Rawls. “The Basic
Liberties and their Priority” pág. 73 en
The Tanner Lectures on Humann Values,
vol. 3, Salt Lake City, University of Utah Press – 1982).
Owen Fiss, en el mismo sentido, opinó
que, sin límites a los aportes el rico “puede dominar el espacio publicitario
en los medios de comunicación y en otros ámbitos públicos hasta tal grado que
el público, de hecho, sólo oiga su mensaje” (Owen Fiss. La ironía de la libertad de expresión ed. Gedisa, pág 29).
Con
fecha 20 de enero de 2010 nuevamente
Citizen
United es una ONG de ideología conservadora y cuando en el año 2008 todo hacía
indicar que la candidata presidencial Demócrata sería Hillary Clinton, produjo
un documental (“Hillary: the movie”) descalificando a la entonces precandidata.
Ante el planteo de que el film podría tratarse de una propaganda política
prohibida a las corporaciones en períodos de campaña, Citizen United exigió que
le permitieran publicar los spots publicitarios de la película, con lo cual el
caso llegó a la Corte.
Barak
Obama, por entonces Presidente de la Nación, se manifestó al respecto opinando
que la nueva decisión de
En
Argentina no se cuestionó la capacidad del Estado de regular los aportes
privados, y la cuestión se encuentra regulada en la Ley de Financiamiento de Partidos
Politicos N° 26215, que establece límites al aporte privado.
Resulta
imposible tratar la cuestión del financiamiento de las campañas electorales en
Argentina, sin hacer mención de la investigación que se denominó “mafia de los
medicamentos”, la cual incluyó la relación con el crimen denominado “triple
crimen de Gral. Rodríguez” en el que asesinaron a tres personas vinculadas al
negocio de los medicamentos siendo uno de ellos, Sebastián Forza, aportante del
Frente para la Victoria en la mencionada campaña presidencial del año 2007.
El
diario Perfil en su publicación de fecha 8 de agosto Año V Nº 493 reproduce bajo el título “La peor corrupción”
un reportaje del periodista Andrés Klipphan al Contador Néstor Lorenzo, uno de
los empresarios involucrados en las maniobras relatadas. En dicho reportaje el
Sr. Lorenzo relata que fue el entonces Superintendente de los Servicios de
Salud del Gobierno Nacional Hector Capacciolli, el que, reunión mediante, le
solicita el aporte de una suma importantísima de dinero para financiar la
campaña del oficialismo.
La necesidad del control sobre los aportes
privados y sobre la especial influencia que un gran aportante pueda tener sobre
un futuro gobierno exige considerar, no sólo el mantenimiento de límites a los
aportes privados, sino además evaluar la eliminación de tal posibilidad,
estableciendo márgenes de igualdad entre todos los partidos políticos que
participan de una contienda electoral.
Así
lo sostuvo Carlos Nino diciendo que: “Algunas democracias occidentales han
regulado el financiamiento privado de las campañas electorales (como se ha
hecho en Estados Unidos después del escándalo del Watergate), pero es probable
que nada diferente de una prohibición absoluta del financiamiento privado y el
uso del financiamiento público combinado con acceso obligatorio a los medios
pueda salvar las graves distorsiones que el sistema presente involucra para la
calidad epistémica del proceso democrático” (Carlos Nino
Comentarios
Publicar un comentario