Campaña Presidencial 2023. Claves para explicar un desconcierto
Publicado el 15 de Junio de 2023 acá: Campaña presidencial 2023: claves para explicar un desconcierto (suractual.com.ar)
No
exagero si aseguro que la campaña presidencial de 2023 resulta la más
desconcertante de los últimos tiempos.
Escribo
el presente artículo en la tarde del jueves 15 de Junio, fecha para la cual
está previsto el cierre para la presentación de alianzas, y sin dudas ha sido la
incertidumbre, la que ha dominado la escena política de los últimos días en las
principales coaliciones que participarán en este proceso electoral.
La
coalición denominada “Juntos por el cambio” ha sido protagonista de serias
divergencias internas tendientes a definir la amplitud de su conformación.
Por
un lado, un sector encabezado por los candidatos presidenciales Horacio
Rodríguez Larreta y Gerardo Morales propiciando el ingreso a la coalición del
gobernador cordobés Juan Schiaretti, aún en pleno desarrollo de la campaña
electoral que eligirá el próximo gobernador de la Provincia el 25 de Junio, en
donde la Coalición enfrenta al candidato oficialista, Martín Llaryora.
Por
otro lado, la también candidata presidencial Patricia Bullrich sostuvo por
estos días su idea de que, en el caso de resultar electa, conformaría una
mayoría legislativa con el Partido La Libertad Avanza de Javier Milei.
Quienes
propician la llegada del Peronismo Cordobés a Juntos por el Cambio,
especialmente la UCR, rechazan una eventual alianza legislativa con Milei
(sosteniendo insuperables diferencias ideológicas), tanto como desde el sector
de Bullrich rechazan a Schiaretti (en este caso alegando criterios de
oportunidad ante el proceso electoral provincial en marcha).
En
el Panperonismo la cosa no cambia mucho. El otrora Frente de Todos, con el cual
la facción se presentó en las últimas contiendas electorales cambió por “Unión
por la Patria”, nombre que parece desnudar los descomunales esfuerzos de cada
uno de los sectores para sostenerse dentro de la misma estructura. Sólo la
Patria lo justifica…
Por
un lado hay quienes ponen de manifiesto la necesidad de sostener un núcleo
ideológico sólido, aún frente a una posible derrota, mientras otros entienden
que es momento de ampliar la base de sustentación de la alianza, permitiéndose
volver a algunas de las ideas que defendía el Justicialismo de otras épocas,
pero que se dan de narices con algunas banderas del kirchnerismo más ortodoxo.
La
notable fragmentación del poder experimentada por la política argentina en la
actualidad, y que se manifiesta por la falta de liderazgos aglutinantes de
magnitud es un fenómeno incómodo en el funcionamiento del Sistema
Presidencialista, centrado en la casi ingenua expectativa de la llegada al
poder de Presidentes todopoderosos.
La
política argentina conoce de las dificultades que el sistema experimenta ante
la llegada al poder de Ejecutivos débiles. Es por ello que frente a tal
posibilidad se ha establecido el ballotage, que permite, bajo la idea del
“segundo mejor”, acumular poder detrás de quién resulte electo Presidente de la
Nación cuando en la primera vuelta no haya alcanzado el nivel de acompañamiento
pretendido por el sistema.
Es
justamente por conocer aquel riesgo, que los candidatos con más chances de
triunfo ya juegan sus fichas intentando dotar a sus eventuales gestiones de
gobernabilidad.
El
contexto de crisis económica que vive nuestro país exige al futuro gobierno
proyectarse en tal sentido (lo que advertí en la publicación “Las crisis
económicas, la dispersión del voto, el presidencialismo. Una convivencia
peligrosa.” publicado el 31 de Octubre de 2022 en Las
crisis económicas, la dispersión del voto, el presidencialismo: una convivencia
peligrosa (suractual.com.ar) ).
La
preocupación ha promovido una actitud proactiva en cada una de las coaliciones
aunque, como ha sido expuesto, con opciones diametralmente opuestas respecto al
perfil de las convocatorias y propuestas, diferencias estas que afectan los
cimientos mismos de cada una de las alianzas.
Los
habituales guiños entre Bullrich y Milei provoca disgustos e irritaciones entre
quienes consideran a la “mesura” y la “moderación” como principales virtudes
para proponer a una comunidad agotada por la grieta y los desencuentros. Pero
además pone de manifiesto los notables desacuerdos que en materia ideológica se
mantienen en la coalición.
La
coalición de gobierno enfrenta por estos días serias disputas sobre los
mecanismos de selección de candidatos (utilizar las PASO o no hacerlo) luego de
que la líder natural del espacio mayoritario, Cristina Kirchner, haya
manifestado su decisión de no presentar su candidatura presidencial.
En
el Frente de Todos (ahora Unión por la Patria), las diferencias ideológicas
vienen manifestándose habitualmente, sobre todo a partir de la renuncia de
Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de diputados oficialistas.
Es
en este contexto de fragmentación interna donde los candidatos con mayores
chances intentan trabajar por la futura gobernabilidad. Quizás el ordenamiento
interior sea el presupuesto indispensable para luego si cursar las invitaciones
del caso.
Pero
así como la fragmentación de poder y su consecuencia, los liderazgos débiles,
resultan un elemento exógeno del sistema presidencialista, también, y por los
mismos motivos, las coaliciones resultan otro elemento extraño al sistema.
Tal
como lo sostuve en “Coaliciones y Presidencialismo” (publicado en Coaliciones
y presidencialismo (suractual.com.ar) el 6 de Marzo de 2023), las coaliciones que
resultan imprescindibles para la conformación de mayorías legislativas en el
Sistema Parlamentario, no han logrado funcionar de manera fluida en el
Presidencialismo, donde tienen el enorme desafío de demostrar que su
conformación no sólo sirve para ganar elecciones, sino que además sirve para
gobernar.
Advertía
en aquella oportunidad sobre las dificultades de las coaliciones para encontrar
mecanismos de resolución de conflictos, conflictos que son absolutamente
esperables en organizaciones que se conforman por objetivos comunes pero donde
cada uno de los socios mantiene su individualidad y su conformación ideológica.
Las
diferencias intestinas en ambas coaliciones parecen cruzarse por los mismos
ejes, entre quienes intentan prevalecer las definiciones ideológicas y entre
quienes intentan garantizar mejores condiciones de ejercicio de poder en un
futuro gobierno.
Entre
quienes intentan mejorar el juego y quienes intentan garantizar un resultado.
Quizás,
como algunos intentan resumir las viejas diferencias que en el fútbol nos dividieron
entre menottistas y bilardistas, resulte muy importante intentar prevalecer en
el resultado, pero es mucho más probable que los resultados se obtengan a
partir de un juego en equipo.
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